Continuamos
apostando por la creación de una historieta de calidad tanto en
el aspecto literario, narrativo y gráfico, manejando los diversos
géneros que la historieta puede abarcar como medio de comunicación.
En este número
decidimos abordar el género fantástico, no solamente porque es
uno de nuestros preferidos, sino además porque a pesar de contar
actualmente con un gran auge en diversos medios como el cine, la
literatura y animación, el cómic no ha retomado este creciente
interés.
Para realizar
este número, conjuntamos una trama sencilla, una moraleja final
y un ambiente de inocencia, elementos que podrían hacer pensar
que este ejemplar es dedicado exclusivamente para el público infantil.
Sin embargo,
intentamos emular a los que consideramos los mejores autores del
género, quienes además de los elementos antes mencionados, tocan
en sus historias temas profundos, jugando con la imaginación del
lector y mostrando sin pudor los terribles resultados de la violencia,
como la muerte y el dolor.
Así que –si
hicimos bien nuestro trabajo– el resultado de nuestro esfuerzo
debe ser una historieta que no sólo entretenga y sea apta para
los niños, sino que además sea capaz de hacer reflexionar, sorprender
y agradar también a un joven o adulto.